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Los
samuráis y su modo de vida fueron oficialmente abolidos en los primeros años de
1870.
No había
necesidad para los hombres luchadores, para los guerreros, para los samuráis.
Pero no
fueron olvidados del todo. Aunque esa es otra historia ... |
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Introducción Bushido, literalmente traducido como "El
Camino del Guerrero", se desarrollo en Japón entre las eras Heian y
Tokugawa (S.IX-XII). Era un modo de vida y un código para el samurai,
una clase de guerreros similar a los caballeros medievales de Europa. Estaba influenciado por el Zen y el Confucionismo, dos diferentes
escuelas de pensamiento de esos periodos. El Bushido pone el énfasis en
"Lealtad, auto-sacrificio, justicia, sentido de la vergüenza, modales
refinados, pureza, modestia, frugalidad, espíritu marcial, honor y afecto"
El Código de Bushido Estos son los siete principios
que rigen el código de Bushido, la guía moral de la mayoría de samurai de
Rokugan. Sed fieles a él y vuestro honor crecerá. Rompedlo, y vuestro nombre
será denostado por las generaciones venideras. 1. GI - Honradez y Justicia Sé honrado en tus tratos con todo el mundo.
Cree en la Justicia, pero no en la que emana de los demás, sino en la tuya
propia. Para un auténtico samurai no existen las
tonalidades de gris en lo que se refiere a honradez y justicia. Sólo existe lo correcto y lo incorrecto. 2. YU - Valor Heroico Álzate sobre las masas de gente que temen
actuar. Ocultarse como una tortuga en su caparazón no es vivir. Un samurai debe tener valor heroico. Es
absolutamente arriesgado. Es peligroso. Es vivir la vida de forma plena,
completa, maravillosa. El coraje heroico no es ciego. Es inteligente y fuerte. Reemplaza el miedo por el respeto y la
precaución. 3. JIN - Compasión Mediante el entrenamiento intenso el samurai se
convierte en rápido y fuerte. No es como el resto de los hombres. Desarrolla un
poder que debe ser usado en bien de todos. Tiene compasión. Ayuda a sus compañeros en
cualquier oportunidad. Si la oportunidad no surge, se sale de su camino para
encontrarla. 4. REI - Cortesía Los samurai no tienen motivos para ser crueles.
No necesitan demostrar su fuerza. Un samurai es cortés incluso con sus
enemigos. Sin esta muestra directa de respeto no somos mejores que los
animales. Un samurai recibe respeto no solo por su
fiereza en la batalla, sino también por su manera de tratar a los demás. La
auténtica fuerza interior del samurai se vuelve evidente en tiempos de apuros. 5. MEYO - Honor El Auténtico samurai solo tiene un juez de su
propio honor, y es él mismo. Las decisiones que tomas y cómo las llevas a cabo
son un reflejo de quien eres en realidad. No puedes ocultarte de ti mismo. 6. MAKOTO - Sinceridad Absoluta Cuando un samurai dice que hará algo, es como
si ya estuviera hecho. Nada en esta tierra lo detendrá en la realización de lo
que ha dicho que hará. No ha de "dar su palabra." No ha de
"prometer." El simple hecho de hablar ha puesto en movimiento el acto
de hacer. Hablar y Hacer son la misma acción. 7. CHUGO - Deber y Lealtad Para el samurai, haber hecho o dicho
"algo", significa que ese "algo" le pertenece. Es
responsable de ello y de todas las consecuencias que le sigan. Un samurai es intensamente leal a aquellos bajo
su cuidado. Para aquellos de los que es responsable, permanece fieramente
fiel. Las palabras de un hombre son como sus huellas;
puedes seguirlas donde quiera que él vaya. Cuidado con el camino que
sigues. Algunos comentarios de Mirumoto Jinto,
Rikugunshokan del Clan del Dragón, sobre el código de Bushido: Sobre el valor: El camino del valiente no sigue los
pasos de la estupidez. Sobre la lealtad: Un perro sin amo vagabundea libre.
El halcón de un Daimyo (Señor Feudal) vuela más alto. Solo hay una lealtad superior a la
del samurai hacia su Daimyo: la del Daimyo hacia sus súbditos. Sobre el Respeto: Un alma sin respeto es una morada
en ruinas. Debe ser demolida para construir una nueva. Sobre la Excelencia: La perfección es una montaña inescalable
que debe ser escalada a diario. Sobre la Venganza: La ofensa es como un buen haiku
(Breve poema japonés de tres versos): puede ignorarse, desconocerse, perdonarse
o borrarse, pero nunca puede ser olvidada. Sobre la Espada: Mi hoja es mi alma. Mi alma
pertenece a mi Daimyo. Ultrajar mi hoja es afrentar a mi Daimyo. Sobre el Honor: La muerte no es eterna; el
deshonor, sí. Sobre la Muerte: El samurai nace para morir. La
muerte, pues, no es una maldición a evitar, sino el fin natural de toda vida. El Credo del Samurai No tengo parientes, Yo hago que la Tierra y el Cielo lo sean. No tengo hogar, Yo hago que el Tan T'ien lo sea. No tengo poder divino, Yo hago de la honestidad mi poder divino. No tengo medios, Yo hago mis medios de la docilidad. No tengo poder mágico, Yo hago de mi personalidad mi poder mágico. No tengo cuerpo, Yo hago del estoicismo mi cuerpo. No tengo ojos, Yo hago del relámpago mis ojos. No tengo oídos, Yo hago de mi sensibilidad mis oídos. No tengo extremidades, Yo hago de la rapidez mis extremidades. No tengo leyes, Yo hago de mi auto-defensa mis leyes. No tengo estrategia, Yo
hago de lo correcto para matar y de lo correcto para restituir la vida mi
estrategia. No tengo ideas, Yo hago de tomar la oportunidad de antemano mis ideas. No tengo milagros, Yo hago de las leyes correctas mis milagros. No tengo principios, Yo hago de la adaptabilidad a todas las circunstancias mis
principios. No tengo tácticas, Yo hago del vacío y la plenitud mis tácticas. No tengo talento, Yo hago que mi astucia sea mi talento. No tengo amigos, Yo hago de mi mente mi amiga. No tengo enemigos, Yo hago del descuido mi enemigo. No tengo armadura, Yo hago de la benevolencia mi armadura. No tengo castillo, Yo hago de mi mente inamovible mi castillo. No tengo espada, Yo hago de mi No mente mi espada. |
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